skip to Main Content
Menú

Comida que sabe a mamá o a madrastra

belladurmient

En la versión de los hermanos Grimm y Charles Perrault de La Bella Durmiente, la protagonista tiene una hija llamada Aurora, una niña que corre el peligro de ser cocinada por encargo de una Reina mitad ogro. #YummyYummy.

“Así como la comida es fundamental para la cultura y la civilización, la comida también es fundamental para la literatura” (Michael Flanagan).

Michael Flanagan, articulista en The Irish Times,  dice que la comida es un constante motivo narrativo en la literatura, y más en la literatura infantil y juvenil, ya que ésta está constantemente ligada a los afectos, a los recuerdos de mamá o papá cocinando, a los olores sabrosos, a los cumpleaños, a la navidad. En fin, la comida está conectada directamente al placer: #foodporn. Sin embargo, la comida también puede relacionarse con el dolor y la nostalgia.

alicia

Un ejemplo clásico para experimentar la incoherencia de la civilización a través de la comida es la hora del té en Alicia en el País de las Maravillas (1866). 

Un ejemplo del efecto amoroso/cariñoso/afectivo que logra generar la comida sobre nosotros es el final de Donde Viven los Monstruos de Maurice Sendak. Para ser exactos, la ilustración de Max cuando regresa a su cuarto y observa que la cena aún está calientita porque su mamá pensó en él, lo estaba esperando una vez que llegara del lugar en donde viven los monstruos. ¿Por qué lo esperaba? PORQUE LO AMA.

Flanagan menciona  otro álbum ilustrado de Maurice Sendak: In the Night Kitchen (1963), que describe un sueño donde un pequeñín tiene que ayudar en la preparación de un pastel. En In the Night Kitchen, Sendak utiliza a la comida como un vehículo para expresar emociones fuertes en la niñez: relaciones de poder, violencia, etc.

nightkitchen4

In the Night Kitchen (1970) fue un libro muy controversial gracias a los desnudos del personaje principal y a las situaciones “sexuales” –no literales– en las que se “encontraba”.

Como muchos otros libros para niños, (In the Night Kitchen) usa el ritual de la comida como una metáfora para demostrar el poder inherente en una dinámica familiar.

Es así como la comida, o mejor dicho, el ritual de la comida, es una visualización, un guiño, hacia la configuración de nuestra identidad; los roles que tomamos en la familia (el patriarca o matriarca en la cabecera, tal cual ocurre con Dumbledore), emociones positivas como un pastel de cumpleaños… o muy malos recuerdos como cuando nos mandan sin cenar a nuestro cuarto, y hasta celebraciones para demostrar status con langosta y champán o algo menos estrafalario, como la miel de Winnie Pooh.

Charles Dickens hace explícitas las diferencias sociales a través de la comida en Un cuento de Navidad, donde los pobres comen poco o nada, mientras que los ricos comen de todo hasta la gula.

muppts

Un cuento de Navidad con los Muppets (1992). Si no viste esta película no tuviste infancia ni corazón.

Flanagan es fan de las descripciones de comida en el cuento de Dickens. Según él, el lector puede llegar a probar la comida con tan solo leerla. Pero no solo eso, los platillos como:

Gansos y caza, pizzas y ostras, manzanas y naranjas, pasas e higos. Se presentan ante el lector de tal manera que evocan la alegría navideña del Londres victoriano de los mercados callejeros a la humilde cena festiva del pobre hombre.

Por lo tanto, a través de la comida también se pueden visualizar lugares, la vida cotidiana de la gente y hasta una época de la historia.

COMIDA MALDITA

La comida no siempre es tan bonita, poderosa y encantadora; algunas veces puede ser mortal. Y para estos temas tenemos a un clasicazo de la psicología: Bruno Bettleheim en Psicoanálisis de los cuentos de hadas (1975). Bettleheim habla sobre la manzana podrida de Blancanieves, una manzana que puede tener una connotación amorosa y/o sexual con sus respectivas implicaciones positivas o negativas.

hungergames

Peeta y Katniss estuvieron a punto de comerse unas moras envenenadas, aquí comenzó la caída de El Capitolio en Los Juegos del Hambre (2008).

En el caso de Blancanieves, en la versión de los hermanos Grimm y no en la de Disney, madre/madrastra e hija comparten una manzana; una fruta que supuestamente refiere al pecho de la mujer según Bettleheim. Flanagan explica que

la manzana en “Blancanieves” es algo que tanto madre como hija tienen en común: algo que va más allá de los celos entre la una y la otra, es decir, deseos sexuales maduros.

Por eso, la mamá/madrastra de Blancanieves quiere envenenar a su hija/hijastra. La viejita quiere quedarse con el príncipe, ya que, al igual que Blancanieves, la señora tiene deseos sexuales que quisiera desahogar. 

Como Bettleheim era de esos psicólogos que todo lo referían a lo sexual y al poder falocentrista –entiéndase como el poder del “macho alfa”–, el psicoanalista argumenta que al momento de que Blancanieves come la manzana, ella rompe con su “inocencia”: se acabó la “niña” e inicia la “mujer”. No por nada se llama BLANCAnieves, un guiño para alegar pureza y asexualidad en la personaje.

snow-white-apple

En la versión original de los hermanos Grimm, los enanos en “Blancanieves” no tienen un nombre propio ni son “señorcitos” que quieran abusar de Blancanieves, como algunos piensan.

Ya envenenada por las pulsiones sexuales, Blancanieves solo podrá ser salvada por un príncipe, dígase un macho alfa, pelo en pecho, lobo plateado tengo viejas de a mónton, tururu, que pueda satisfacer dichas pulsiones. De esta manera, la simple manzanita que se comerá será y es un umbral de crecimiento: un punto de quiebre donde no habrá vuelta atrás.

Si no me creen, pregúntele a Adán y Eva que se comieron la manzana “antes del recreo” y por eso fueron expulsados del paraíso. Les digo, las manzanas son más que un redondez de color rojo.

PARA LEER MÁS

Luis Mario Reyes

Soy zurdo y tengo el pie plano. A veces no puedo aprender nada, y eso me gusta. Editor en jefe de Libertimento y maestro de primaria retirado.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *