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Batman: metáforas del otro

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Batman está basado en el personaje pulp The Shadow, creado por Walter B. Gibson.

Batman lucha contra los monstruos para no convertirse en uno, pero cada noche que se disfraza de pesadilla está un paso más cerca de parpadear y caer. (Mariana Jurado).

La lucha orginal y orginiaria de Batman es sobre la condición humana y cómo lidiar con ella entre perspectivas tan distintas y variables, una de ellas representada por Ra´s al Gul en la cual el ser humano es visto como un cáncer ambiental en donde la única solución para el problema de Gótica es aniquilar a la especie humana, y la contraparte, una perspectiva voluntarista, de corte profundamente humanista, a veces contradictoria y problemática que sostiene Batman, en la que el ser humano es entendido como un ser complejo, una negociación del mundo social, consecuencia de las condiciones pero a la vez, un ser que merece justicia, que tiene bondad y virtud en su interior, de ahí la responsabilidad, las prácticas “de justicia” y el código ético del antihéroe que es un elemento fundamental para entender al personaje.

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Batman es un antihéroe porque sus métodos en busca del Bien son cuestionables, es decir, no será nada amable si eres culpable. Batman 1 por menton 3.

A diferencia de otros héroes y superhéroes, Batman no se acerca al héroe ideal, figuras individuales, con poco contacto con el mundo social, seres de otros mundos y de otras épocas que no se representan más que a sí mismos y que ven a los humanos hacia abajo: seres inferiores, con pocas capacidades para gobernarse a sí mismos. Batman representa de forma parcial y problemática la fe en el espíritu humano, en la capacidad de autocontrol por la vía de las buenas prácticas y la empatía. En ese sentido, no basta la ley para pensar la gobernanza, la ley no siempre representa la bondad ni al sujeto, no siempre representa una aplicación de justicia tomando en cuenta las condiciones específicas de una problemática situada e incluso, en su práctica, puede tornarse perversa, aún así y de alguna manera, necesaria. La relación directa y siempre conflictiva entre Gordon y Batman representa esta negociación, un intento a responder la pregunta por la posibilidad de la ley y sus herramientas como un forma útil de resolver las problemáticas sociales mucho más amplias que la ley misma.

La PSICOLOGÍA EN BATMAN

El papel de la psicología y de las teorías de la personalidad en la composición de los personajes es fundamental. Tanto Batman como toda la serie de villanos y aliados con los que se encuentra en el largo camino de la historia del antihéroe están caracterizados y moldeados, tanto en personalidad como en sus acciones, por sus propias historias interpretadas desde una mirada psicológica que los convierte en metáforas de algunas figuras históricas de lo social, específicamente las figuras de los otros, los marginales: el loco, el leproso, la mujer abandonada, los niños huérfanos, el discapacitado, la psiquiatra desquiciada, el fanático religioso, etc. Que nos hacen pensar quizá no en villanos sino en víctimas de una serie de condiciones sociales, institucionales y de un sistema político-económico que ha producido a estos sujetos y que les debe una solución a sus conflictos.

En este juego de representaciones, la figura de la Ciudad Gótica es muy interesante. No solamente es el marco geográfico en el que se lleva acabo la historia, sino que es aquel espacio que en sus relaciones, conflictos, contradicciones, ausencias, presencias y en sí, produce a sus propios héroes y villanos, Batman por su puesto incluido. A lo largo de la historia de Batman es muy común que se generen una serie de procesos de identificación entre éste, toda la serie de Robins y todos los villanos de la serie. Una de las más conocidas gracias a las películas que retoman esta relación, es aquella entre Batman y el Joker. Ambos son tan similares como diferentes, una relación casi simbiótica que de alguna manera nos recuerda a la relación entre Harry Potter y Voldemort. En este caso, Gótica y su caos produce a ambos: en la pobreza, la falta de empleos, la marginalidad crea al sujeto que devendrá en Joker, otorgándole un sentido originario al evento que le da nacimiento a la leyenda de Bruce Wayne: la muerte de sus padres. 

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The Killing Joke (1988) de Alan Moore. Momento en el que Batman y Joker comparten un chiste.

En esta relación con la muerte y el caos de lo social, tanto el Joker como Batman se encuentran constantemente en desventuras y diálogos que le dan razón de existencia tanto a uno como a otro, mientras el Joker nace en un conflicto con el vigilante alado, este segundo no puede dejar de existir por la presencia del villano de la eterna sonrisa, uno complementa al otro y el otro complementa el primero. Basando la relación de Batman y el Joker en una teoría de complementariedad viciosa, en donde los principios de Batman no permiten que este le de muerte al peor villano de Gótica –o quizá sí en The Dark Knight Returns de Frank Miller y que quizá podamos comprobar en la nueva serie DKIII: The Master Race– y a la vez, Joker aparece en la confirmación que le brinda Batman, aquel que le da sentido al mundo siniestro de Gótica y que Frank Miller a escrito de forma magistral, y que no estoy dispuesto a spoilear.

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DKIII: The Master Race (2005) es la segunda seecuela de The Dark Knight Returns, la primera secuela fue The Dark Knight Strikes Back (2001-2002).

¿A quién defiende Batman o por quién ve? Me parece sumamente interesante el papel que juega Batman en Superman: The Red Son. En una muy buena historia en donde se plantea la historia del héroe de acero como un líder en el mundo soviético, aquí es cuando Batman representa un intento casi anarquista de negar la homogenización, de aceptar la diferencia como principio fundamental de la vida misma.

Batman emerge como un antihéroe en contra de la ley, representante de los otros, los abyectos, los relegados al margen, aquéllos que no son representados por la vía de la ley o de los derechos, que a la vez son críticamente caracterizados por su contraparte, sus villanos. Y ahí lo humano de su personalidad, que está en constante diálogo con sus emociones, con los efectos de la muerte de Jason Todd y la relación con los distintos Robins y sus nuevas identidades, los efectos del romance, el nacimiento de Damian, la muy ambigua relación con Alfred y en sí, el amor que le tiene a Gótica que a la vez le ha quitado y le ha costado tanto.

PARA LEER MÁS

  • “Batman. Cuando el abismo te devuelve la mirada”, en Algarabía, de Mariana Jurado, 2015.

Felipe Reyes

Psicólogo, estudiante de maestría. Tatuado profesional, coach de crossfit y vegan porque soy bien ve(r)gan.

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