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Derechos de los animales… ¿fantásticos?

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Todas las ilustraciones obtenidas del libro: Harry Potter: The Creature Vault: The Creatures and Plants of the Harry Potter Films (2014) de Jody Revenson (Harper Collins).

Rowling tenía una visión muy clara sobre el derecho de los animales al escribir Harry Potter. Los elfos, los centauros y los dragones son algunos ejemplos.

Dentro del mundo del derecho la gente alza las cejas cuando escuchan hablar de los “derechos de los animales”, ya que les parece una ocurrencia de globalifóbicos, ambientalistas, hippies o vegetarianos que intentan desquiciar al sistema jurídico.

Quienes se dedican a temas dentro de otras ramas más concurridas del derecho, como el derecho civil, objetan esto con comentarios como “los animales no pueden hacer contratos” o “nadie tiene derechos sin obligaciones”.

Pero este debate no es tan nuevo. Desde la época del imperio romano ya existían regulaciones para responsabilizar a los dueños de animales que causaran destrozos, o bien en algunas culturas antiguas se prohibía la caza de ciertos animales considerados sagrados.

Rowling tenía una visión muy clara del derecho de los animales al escribir Harry Potter. Una muestra de ello es el debate sobre la titularidad de derechos de ciertas criaturas que tienen capacidad de hablar. En La Orden del Fénix, Dolores Umbridge tacha a los centauros de ser criaturas inferiores a la raza humana, con poca inteligencia. El propio Ministerio de Magia tiene una Oficina que sirve de enlace con los centauros, pero nadie la utiliza, lo que podría significar que existe un escaso entendimiento con la visión de estas criaturas mágicas. Existe un enorme desprecio hacia los centauros, por lo que aparecen casi siempre aislados.

 

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Centauros. Según el Ministerio de Magia, una criatura grado XXXX.

Esto tiene gran parecido con los debates en la época de la conquista española, en los cuales se le preguntaba a varios doctos sobre si los indígenas tenían alma, y en consecuencia los mismos derechos que los europeos. Dicha situación generó un gran debate, hasta que Francisco de Vittoria, un sacerdote consejero del Rey Carlos V, tuvo que salir a explicarle a todos que los indígenas sí tenían alma y la única obligación de la corona era inculcarles la religión católica.

Incluso, podría decirse que Vittoria es uno de los precursores de los derechos humanos, porque después de su obra comenzaron a expedirse algunas leyes para apoyar a los indígenas en América.

 

¿CUÁLES DERECHOS?

Otro ejemplo de animales fantásticos con derechos son los elfos domésticos. Desde la aparición de Dobby en La Cámara Secreta, Rowling describe las precarias condiciones a las que son sometidos los elfos domésticos. Estas criaturas tienen poderes mágicos y realizan trabajos en el hogar, como hacer comida, lavar o incluso llevar a cabo tareas tan peligrosas como destruir horrocruxes.

La característica primordial de los elfos domésticos es que se encuentran bajo el control absoluto de sus amos, es decir, son de su propiedad. Incluso al morir el propietario pasan a las órdenes de su heredero, como Kreacher, que pasó de Sirius Black a Harry Potter. Al final de la Cámara Secreta, Dobby es liberado de su amo, Draco Malfoy, porque bajo la astucia de Harry Potter logró que le regalara una prenda al elfo.

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Dobby, el Elfo Doméstico, como aparece en Harry Potter: The Creature Vault (2014).

Las condiciones de los elfos son claramente similares a los de la esclavitud. Hasta el siglo XIX la esclavitud no sólo estaba permitida, sino que era regulada en muchos países, incluido Estados Unidos. En el siglo XX y con la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la esclavitud está prohibida en todo el mundo, y actualmente tiene la categoría de ius cogens, lo que en español significa que ninguna norma jurídica en el mundo bajo ninguna circunstancia puede establecer la esclavitud.

Pero las condiciones de los elfos también tienen mucha similitud con un problema a escala mundial: las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores domésticos. En muchos países, como México, a este sector se le niegan derechos básicos como la seguridad social o vacaciones.

En la saga de Harry Potter, Hermione, al ver las condiciones laborales de los elfos funda la Plataforma Élfica de Defensa de los Derechos Obreros, que se asemeja a un sindicato. Su objetivo es lograr que los elfos reciban remuneración y derechos semejantes a los magos. Pero a lo largo de las aventuras del trío de Hogwarts, sólo conocemos que se han liberado Dobby y Winky, sin que pueda concretarse algún otro logro.

¿Y LOS QUE NO HABLAN?

En la actualidad, la mayoría de la regulación que está relacionada con la vida de los animales tiene una visión utilitaria y antropocentrista. La “fauna” es vista como materia de protección y entra en la misma categoría que la protección ambiental. Esta idea podría traducirse en que no es delito matar un animal, sino que es delito matar a un animal sin un permiso.

Sólo las especies que están en los listados de especies protegidas gozan de protección a su vida e integridad. Lo anterior explica por qué puede matarse un toro a plena luz del día como parte de un espectáculo, mientras que se gasta una fortuna en la protección a las ballenas.

En El Cáliz de Fuego, se sugiere la existencia de especies protegidas de dragones. Uno de los hermanos de Ron, Charlie Weasley, es un importante experto en el cuidado de criaturas mágicas, y además vive en Rumania en una reserva de dragones. Los huevos de dragones son objetos que están fuera del comercio, como lo demuestra la venta ilegal que realiza el Profesor Quirrell a Hagrid, en La Piedra Filosofal. Por ello, es posible que en el mundo mágico también existan regulaciones que protegen a ciertas especies en peligro de extinción.

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El Ironbelly Ucraniano, la estrella de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 (2011)

Por otra parte, se encuentran los animales de compañía, que en Harry Potter pueden ser una lechuza, una rata o un sapo. En paralelismo con las palomas mensajeras, en el mundo mágico se utilizan lechuzas para enviar mensajes. Sin embargo, en la realidad el entorno urbano ha sido hostil con toda clase de animales. En las grandes urbes los animales son vistos como una plaga, como las ratas o las palomas.

¿QUÉ HACER?

Lamentablemente la protección de los animales no es un tema atractivo para las legislaturas o los foros internacionales. Los pocos esfuerzos por intentar detener el sufrimiento animal son tomados como una broma, o se deben contraponer frente a intereses económicos. Por ejemplo, la prohibición de las corridas de toros ha sido criticada, ya que se argumenta que forman parte de la cultura. O también, a la constitucionalización de los derechos de la naturaleza en Ecuador se le ha visto como una ocurrencia jurídica.

Tal vez el movimiento en defensa de los derechos de los animales tenga una buena aliada en J.K. Rowling. La película “Animales fantásticos y dónde encontrarlos” pone en la mira la terrible destrucción que causa la especie humana (gente mágica y muggles), a las criaturas. Es posible que en el debate encontremos el hechizo que nos hace falta.

Salvador Guerrero

Salvador es profesor. Es Sabinólgo por afición y cafetero por vocación.

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