skip to Main Content
Menú

La ciencia ficción del siglo XX y más allá

wasistfalsch

Hacia principios del siglo XX la ciencia y su aplicación tecnológica parecían regir al hombre. La humanidad se encontraba en espera constante de nuevos logros y de saber qué papel podrían jugar los vertiginosos avances en el futuro. En este marco, lo que hoy conocemos como ciencia ficción era un género que trataba no sólo sobre lo desconocido, sino sobre lo conocible.

Hasta antes de los 1960s, el género era asociado con estereotipos vinculados con el clásico nerd evasivo de la realidad. Se le consideraba como un género para freaks y desadaptados sociales en busca de mujeres en trajes de baño galácticos; sin embargo, los años le han hecho justicia al género, y ahora ya es bien sabido que no evade a la realidad que nos rodea, sino que, partiendo de la capacidad imaginativa del hombre, busca vislumbrar los cambios que el avance científico pueda traerle a nuestra existencia. 

Uno de los papás de la ciencia ficción es Julio Verne, quien en sus escritos propone una fe total en la ciencia; un descubrimiento que hace progresar al hombre y le da la oportunidad de acrecentar su felicidad, o en otras palabras, que la ciencia no tenía pormenores negativos. Los textos de Verne son descendientes directos de una hija del positivismo del siglo XIX: la novela científica (scientific romance). Se les consideraba así a aquellas obras que poseían un fondo científico real y estimulaban en el lector un interés por la ciencia y sus avances.

GOOGLE-DOODLE-JULES-VERNE
  • En 2011 Google homenajeó a Julio Verne para conmemorar 183 años de su natalicio, dedicándole un doodle alusivo a “Veinte mil leguas de viaje submarino”.
  • El doodle imitaba a Nautilus, el submarino del capitán Nemo.
  • El doodle se podía controlar con la palanca derecha simulando un submarino.

Sin embargo, los valores de la sociedad moderna, nacida del positivismo, pronto se desgastaron, lo que llevó a pensar en el progreso científico no como un bien, sino como otro elemento de la cultura humana que no garantizaba la felicidad, y que incluso amenazaba con acentuar sus problemas.

Para mediados de los veintes, la ciencia ficción moderna consolidó su existencia, manteniendo la naturaleza especulativa de su antepasado. 

Hugo Gernsback es considerado uno de los precursores centrales del género en esos años. Su revista, Amazing Stories, fue la primera publicación de tipo pulp en tomar la ciencia ficción como su único material de contenido. Se le denomina pulp a las revistas especializadas en relatos de ficción no perteneciente a géneros aceptados por el canon literario de su momento. Para entender mejor a este tipo de publicaciones, podemos decir que eran vistas como el libro Vaquero en nuestros tiempos. Se creía que eran publicaciones sin valor cultural y/o artístico, un cliché que poco a poco se iría borrando del imaginario colectivo. De hecho, el término pulp se refiere al material con el que eran fabricadas: pulpa de madera barata y opaca.

vaquerowall3

Un clásico de la literatura mexicana de retrete. Imagen tomada de ellibrovaquero.com.

Isaac Asimov, autor del cuento “Yo, Robot” (1950), que daría vida a la película de 2004 con el mismo nombre, fue uno de varios autores del género en publicar su primer relato en la revista Amazing Stories. Posteriormente, a finales de los treintas, Thurman T. Scott fundó Planet Stories que tuvo a Ray Bradbury, fallecido en 2012, como uno de sus colaboradores frecuentes.

Ray Bradbury escribió más de 50 libros de fantasía y ciencia ficción. También trabajó para teatro, ópera y televisión, medio para el cual adaptó más de 65 obras literarias. Bradbury es uno de los escritores de ciencia ficción más importantes de todos los tiempos. Entre sus obras más destacadas estánFahrenheit 451Crónicas marcianasEl hombre ilustradoEl vino del estío y La fiera de las tinieblas.

 

En el siguiente video, en el minuto 1:42, se ve a H.P. Lovecraft, Edgar Allan y a Ray Bradbury, que está dibujando sobre “El Hombre ilustrado” y a Richard Burton Matheson.

Éstos y otros autores cimentaron la ciencia ficción de nuestros tiempos mediante sus contribuciones a las pulp fiction magazines. Ellos transformaron al género en un marco que especula acerca de cómo los miedos, ansiedades y deseos del hombre podrían expresarse frente a la presencia de avances tecnológicos de índole extraterrestre o humano. Esto lo lograban al confrontar al lector con posibilidades que van más allá de la ciencia y tecnología observables en su entorno.

Poniendo un pie en el presente, el autor contemporáneo de ciencia ficción puede permitirse sembrar en el lector una inquietud intelectual acerca de su papel sobre la Tierra y en el Cosmos. Dado lo anterior podemos afirmar que, si la novela científica resultó del encanto que los prospectos de la ciencia ejercieron sobre sus autores, la ciencia ficción es la portavoz de aquellos con un punto de vista diferente e igualmente propio de su momento. Ellos proponen a la ciencia no como una salvadora, sino como un recurso más para explorar y entender al hombre y su naturaleza.

PARA LEER MÁS

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *