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La melancolía en/de los superhéroes

La melancolía en/de los superhéroes está incrustada en su condición de huérfano; es decir, en la pérdida de la familia y lo que ésta representa: seguridad, amor y legado. La melancolía en superhéroes como Batman, Supermán, Spider-Man, Jessica Jones, Daredevil y demás se debe a un proceso de duelo que se desvía hacia la melancolía, hacia un dolor lleno de arrepentimiento donde, de acuerdo a Sigmund Freud, el sujeto pierde la capacidad de amar y se autocastiga con dicha pérdida.

Dicho autocastigo engendrará un sentido de deuda en el sujeto, y ésta a su vez generará un dolor moral. Mencionaré un ejemplo para hacerlo más claro. En el caso de Bruce Wayne, la culpabilidad que el asesinato de sus padres causa sobre el chico devendrá en un sentido de deuda y por supuesto venganza, ya que Batman nacerá de estas dos vertientes. La deuda que se atribuye Bruce Wayne sobre el legado de sus padres es un dolor moral que podrá ser expulsado, casi por catarsis, a través de acciones heroicas para contrarrestar el dolor con el que lidiará el resto de sus días. Por lo que Bruce Wayne “redimirá” su deuda través de Batman, por medio de el “vigilante” que acabará con los asesinos, violadores, asaltantes y demás escoria que hace varios años hizo inmensamente infeliz a un niño llamado Bruce Wayne.

La melancolía en los superhéroes

Continuado con Freud, el psicoanalista argumenta que la melancolía trae consigo un cambio de conducta severa sobre el sujeto, quien se convierte en un personaje. Si aplicamos lo anterior a los superhéroes antes mencionados, encontraremos el porqué deciden “disfrazarse” y literalmente personificar a un ser poderoso, justo y misericordioso; que en el caso de Kal-EL personificará a dos seres: el hombre masa Clark Kent y el semidiós Supermán.

Es así como la melancolía define gran parte de la personalidad de los superhéroes, una característica que comparten con grandes héroes mitológicos como Hércules y Ajax, quienes también sufrieron de melancolía si retomamos a Aristóteles, quien atribuía el comportamiento melancólico a uno de los cuatro humores del hombre: la bilis negra.

Para leer el ensayo completo por acá (en inglés).

Luis Mario Reyes

Soy zurdo y tengo el pie plano. A veces no puedo aprender nada, y eso me gusta. Editor en jefe de Libertimento y maestro de primaria retirado.

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