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Literatura “Supernatural” en la ‘Highway to hell’

Los hermanos Winchester

Supernatural con monstruos por doquier. Los dos mejores cazadores de bestias desde el Dr. Van Helsing.

¿Qué puedes esperar de una serie de televisión como "Supernatural", con un chingo de monstruos, fantasmas, ángeles y demonios, vampiros, licántropos, brujas, dioses y más seres paranormales, basados en leyendas urbanas americanas o en clásicos de la cultura popular? Dos palabras: suspenso y risa.

Los Ghostbusters se quedan cortos frente a Sam (Jared Padalecki) y Dean Winchester (Jensen Ackles). Con 11 temporadas, Supernatural se ha convertido en la serie de fantasía más longeva y popular producida en Estados Unidos, desde el 2005. Quizás su éxito radique en la receta de la abuela que combina acción, asesinatos, misterio, horror, rock, mucha, en serio mucha sangre y otras viscosidades (casi gore, pero no), con un gran toque de humor. Tanto que, en ocasiones, los episodios caen en la exageración y en el absurdo. No por ello dejan de ser entretenidos y de tener coherencia durante el desarrollo de la historia. Como pueden ver, son demasiados elementos, imposibles de tratar todos aquí. Lo que importa resaltar es la mezcla heterogénea. ¡Todo un platillo complejo!

Sam y Dean1

John Winchester (Jeffrey Dean Morgan; alias Negan en TWD), el padre de Sam y Dean, se convierte en cazador cuando una fuerza diabólica asesina a su esposa, Mary, quemándola viva en el techo de su casa, siendo sus hijos muy pequeños. Sam y Dean crecerán luchando contra el mal, aunque el primero abandona este camino y decide ir a la universidad. Cuando su padre desaparece y su novia muere, de la misma forma que la de su madre, Sam decide nuevamente acompañar a su hermano para ir en busca del demonio de ojos amarillos.

Éste es tan solo el inicio de las numerosas aventuras que los Winchester tendrán, viajando en su clásico Chevrolet Impala 1967, dedicándose a cazar criaturas sobrenaturales, a través de todo el territorio americano. Mientras transcurre el tiempo tendrán encuentros con Satán, los jinetes del Apocalipsis, Lilith, arcángeles, dioses egipcios y griegos, el escriba de Dios, leviatanes salidos del purgatorio y hasta con el mismísimo Caín. No quiero seguir comentando el argumento, mejor véanla con unas buenas palomitas cuando no tengan nada mejor que hacer.

Vayamos al grano. ¿Cuál es la relación de Supernatural con la literatura? Quiero comentar solo algunos episodios representativos, entre los 264 existentes hasta ahora, donde el elemento paródico es lo sobresaliente.

CONTINÚA ABAJO…

En el capítulo 5, “Monster movie”, de la cuarta temporada, Sam y Dean se enfrentan con un cambiante (shapeshifter), una criatura que tiene la habilidad de metamorfosearse y adoptar la forma de otra persona o animal. Esta capacidad la encontramos en la mitología griega en la figura de Proteo, hijo de Poseidón, o, en la mitología nórdica, en Loki, dios del engaño. 

En este caso se trata de un cambiante al que le gustan las películas clásicas de terror, personificando a un hombre lobo, una momia y a Drácula, muy a la Béla Lugosi, que ordena una pizza. El episodio está compuesto en blanco y negro y nos recuerda a las producciones fílmicas de los años 30, no sin tener referencias explícitas a la novela de Bram Stoker y de la obra de otra autora que escribe sobre vampiros, Anne Rice.

Supernatural - "Monster movie"

Permítanme dar un mega salto. A partir de la octava temporada, los hermanos Winchester se trasladan al búnker de la sociedad secreta de los “Hombres de letras”, localizado en Kansas. En este lugar, el “más seguro de toda la tierra”, cada manuscrito, libro, objeto, conjuro o investigación conocido o estudiado por dicho grupo, fue resguardado, siendo pues ahora, una especie de fuente de conocimiento; su “Baticueva”. ¿Se necesita acaso una mayor referencia para señalar la importancia que los libros tienen para los Winchester?

Dentro del búnker, en el capítulo “Slumber party” de la novena temporada, Dean accidentalmente rompe un jarro, liberando a Dorothy, una excepcional cazadora, quien estaba atrapada junto con la Bruja Mala del Oeste porque había sido incapaz de matarla después de haberla capturado en Oz. En esta relectura paródica, Charlie (una amiga experta en tecnología), descubre que la novela de L. Frank Baum, verdadero padre de Dorothy, escribió un libro para dejarle pistas de cómo derrotar a la Bruja malvada. Charlie la apuñalará con los tacones de los famosos zapatos rojos antes de que logre abrir un portal y llame al ejército enloquecido de sus monos voladores. Más adelante, en la décima temporada, Sam y Dean tendrán que enfrentarse con el malvado mago de Oz. ¿Así o más jalado? Pero divertido. 

Supernatural - "Slumber party"

Por último, en “Hansel”, uno de los capítulos que más he disfrutado, se retoma el reconocido cuento de los hermanos Grimm. Sin embargo, se le da una vuelta de tuerca. Hansel secuestra adultos a quienes transforma nuevamente en preadolescentes, gracias a un poderoso hechizo de la bruja Katja, para ofrecérselos como tributo, ella los cocine, y él, participe también del festín. Dean será esta vez transformado en un chico precoz, mientras que Sam se hará pasar por su padre. Durante el episodio, descubrimos que Hansel se comió el corazón de su hermana, Gretel, y por eso está al servicio de la bruja. Nuevamente los Winchester salen victoriosos, arrojándola al horno ardiente.

Si esto fuera poco, Supernatural es una serie que no solo parodia cuentos tradicionales, o géneros artísticos, tanto de la literatura como de la cinematografía, sino que se burla y es reflexiva consigo misma. Hace uso del mecanismo metaficcional, es decir, cuando una obra le recuerda al lector (en este caso espectador) que está frente a una ficción, quebrantando la frontera con la realidad

Por ejemplo, en “The monster at the end of this book” de la cuarta temporada, Sam y Dean descubren unas novelas best-seller escritas por Chuck Surley, donde nada más y nada menos son ellos los protagonistas. Mientras que en “The french mistake”, el ángel Baltasar los envía a una realidad alternativa, a un set de televisión en la que están grabando “Supernatural” y donde los confunden con los actores Jensen Ackles y Jared Padalecki.

Brothers

Ciertamente, Supernatural no es el mejor programa de televisión, pero no es casualidad que siga al aire desde hace tanto tiempo. Supernatural hace honor a su nombre, es una serie fuera de lo común, su bagaje es extenso y la literatura tiene bastante presencia. Sin embargo, su mayor atributo son los homenajes y relecturas que realiza; y eso que no toqué para nada el trasfondo bíblico y demonológico de ésta , verdaderamente ingeniosa serie de TV. Si no la han visto, es un laaaaaargo recorrido, pero vale la pena subirse al Impala y disfrutar de esta “Highway to Hell”.

Impala

PARA LEER MÁS

  • Drácula de Bram Stoker, 1897.
  • Entrevista con el vampiro de Anne Rice, 1976.

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