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Literatura y rock: notas, cuerdas, alucines y pasones

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 Imagen tomada de Maya’s Musings 

“Inculta”, “salvaje” y “adicta” fueron las tres etiquetas que los más críticos y “cítricos” del rock dieron a la generación que vio nacer este género musical en los años 50. Y si bien el LSD, la cocaína, la marihuana y otros elementos propios del alucine tuvieron sus efectos en las letras del rock&roll, también se puede decir que autores y obras literarias de distintas épocas y géneros han inspirado varias de esas líricas, por lo que tachar de incultos a los rockeros no sería lo justo. Lewis Caroll, Edgar Alan Poe, Talkien, William Bourroughs y José Emilio Pacheco, entre otros autores, han influenciado a las letras de interesantes y clásicas piezas musicales. Aquí algunas de las más destacadas:

Patricia Boyd, era una modelo y fotógrafa londinense casada con el ex Beatle George Harrison, amigo cercano del virtuoso guitarrista Eric Clapton, quien sucumbió a sus encantos el mismo día que la conoció. El episodio es bastante famoso debido a que Clapton, lo cantó a los 4 vientos cuando publicó con el grupo Derek & The Dominos la canción “Layla”, que narra el sentir durante ese episodio de su vida. La pieza está inspirada en el viejo cuento árabe Layla y Majnun, atribuido a Nizami Ganjavi en 1192 y basado en la historia de amor entre Layla y Qays, quienes siendo muy jóvenes se enamoraron; pero al crecer, el padre de Layla decide casarla con otro hombre, motivo por el cual Qays, obsesionado por su amada, se adentra en la selva a escribirle poemas y canciones. El pueblo le da a Qays el mote de Majnun que significa “poseído”, tal como Clapton describió sentirse. El guitarrista sí se quedó con la mujer de su amigo al final de todo, se casó y luego se divorció unos cuantos años después.

Edgar Allan Poe es probablemente el “Santo Patrono” del rock, ya que varios músicos han basado sus letras en muchas de las historias de suspenso, amor y terror del estadounidense. Para abrir boca tenemos a Alan Parsons, que además de ser el genio en los estudios Abbey Road de la técnica sonora aplicada y grabada en The Dark Side of the Moon de Pink Floyd, se juntó con el tecladista Eric Woolfson en lo que se conoció como Alan Parsons Project. En 1976 el grupo lanzó su primer disco nombrado nada más y nada menos que Tales of Mystery and Imagination, mismo nombre que recibió la recopilación de cuentos del autor norteamericano en 1908. Se trata de una obra imperdible auditivamente hablando, un verdadero viaje que muestra como tapiz sonoro el suspenso y el terror en ondas envolventes y altamente vibrantes.

Tales of Mystery and Imagination

En otro continente y una década más tarde, el legendario Gustavo Ceratti compuso con Soda Stereo “Corazón Delator”, también basada en el cuento de Poe con el mismo nombre. Se trata de una historia en que la culpa de un hombre es revelada por el siniestro e intenso latir de un corazón; sólo que en el caso de Ceratti, la traición de su corazón tiene un cariz distinto: “Ella parece sospechar, ella parece descubrir en mi debilidad, los vestigios de una hoguera. ¡Oh mi corazón se vuelve delator!, traicionándome”.

"Corazón Delator"

En España también se hicieron honores al genio del terror, ¡y de qué manera!. En los 80 existió el grupo Radio Futura, encabezado por Santiago Auserón, quien grabó La canción de Juan Perro, una de las mejores adaptaciones musicales al poema de Edgar Allan Poe: “Annabel Lee”. En sus versos escritos en voz primera se describe el amor profundo a una bella mujer que, de tan fuerte, suscitó la envidia de los ángeles y por eso ella murió; sin embargo, el sentimiento trascendió la muerte. La versión que aquí describimos exige todo oído, un asiento, un buen café, tabaco o la bebida que te acompañe a escuchar esta excelente melodía.

"Annabel Lee"

En otros terrenos musicales, Lou Reed, una de las principales figuras del rock de los 60, también dedicó todo un álbum a una de las obras más adaptadas en diferentes manifestaciones artísticas: “El Cuervo”, que incluye su propia versión hablada del poema en uno de los tracks. Muchos grupos del género heavy metal, gótico o black metal han adaptado distintas obras de Poe en sus canciones, el mismo Iron Maiden hizo su propia versión de “Los Asesinatos de la Rue Morgue”. Como decía, es uno de los autores a los que más ha recurrido la música.

En temas de ciencia ficción podemos contar que fue Alan Parsons quien se basó en el cuento “I Robot” de Isaac Asimov para crear el disco que lleva el mismo nombre y del que se desprende uno de sus más grandes éxitos “I wouldn’t want to be like you”. 

"I would´t want to be like you"

El señor de los anillos de John Ronald Reuel Tolkien es referente de Led Zepellin en varias de sus canciones. “Ramble on” incluída en Led Zepellin II de 1969, uno de sus versos describe el viaje de Frodo hacia Mordor con la intención de aniquilar el Anillo. También “The Battle of Evermore” y “Misty Mountain Hop” hacen una referencia a El hobbit en la frase: “So, I’m packing my bags for the Misty Montains where the spirits go now”, las mismas montañas nubladas “donde los espíritus vuelan” de las que Talkien habla.

"Ramble on"

Neil Young, exponente y pilar del folk rock retomó la misma leyenda que inspirara el clásico de Disney Pocahontas para hacer la canción con el mismo nombre incluida en el disco Rust Never Sleeps de 1979.  

También Lewis Carroll tiene una larga lista de música de todos los géneros basada en sus obras, quizá la más inspiradora sea Alicia en el país de las maravillas publicada en 1865. En el caso del rock se desprenden algunos clásicos. En 1967 The Beatles publicaron su Magical Mistery Tour en el que se incluye la alucinante pieza musical “I’m the Walrus” basada en el poema de Lewis Caroll “La Morsa y el Carpintero” que Lennon habría apreciado mucho desde niño. Sin embargo, confesó no haberlo comprendido bien, ya que Carroll personifica en la Morsa lo negativo del sistema capitalista, mientras que el exBeatle interpreta una cosa muy distinta en su canción un tanto psicodélica.

“I’m the Walrus”

Los 60 vieron surgir el movimiento hippie en una generación que pretendía traer el amor y la paz para contrarrestar las gastadas relaciones sociales, sumando el hartazgo de una guerra como la de Vietnam, además de los distintos movimientos obreros y estudiantiles en todo el mundo. En ese contexto la mítica banda Jefferson Airplane se inspiró también en Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll para componer “White Rabbit”, digno del verdadero alucine sesentero y que publicó en su álbum Realistic Pillow de 1966.

En el mismo tono de la psicodelia y la época hippie está Jim Morrison, de quien sus “delatores” o yo diría “explotadores de lo morboso” se concentraron en los escándalos producidos por el cantante bajo los efectos del alcohol y las drogas. Claro, Morrison abonó a eso sus viajes simulados por la muerte escénica y los desnudos emulando las danzas indígenas de las que se sentía poseído. Sin embargo, Morrison era un autor preparado que había leído a Baudelaire, Nietzsche, Arthur Rimbaud y Jack Kerouac. Gustaba de Dylan Thomas y de William Blake de quien tomó la filosofía de considerar a los sentidos como ventanas del alma, asunto que llevo tan lejos como pudo en sus interpretaciones escénicas que sin duda pudieorn llegar a festividades dionisiacas en pleno escenario, sino escúchese “The End” y como Edipo Rey se hace presente en los gritos de su interpretación.

"The End"

Si una canción nos lleva a Nietzsche a través de Morrison es “When the Music’s Over” grabada en el álbum Strange Days de 1967. En ella declara que si la música termina “cencelen mi suscripción a la resurrección”, una afirmación que el mismo filósofo alemán dio al arte musical, del cual aseguró que debe replantearse el valor de la experiencia intuitiva que éste despierta.

Imposible pasar de largo por la literatura beat y la relación de sus autores directamente con músicos del rock, tal es el caso de Allen Ginsberg, Jack Kerouac o William Bourroughs, el llamado “poeta de la contracultura” con Patti Smith, Kurt Cobain, Thurston Moore, Sex Pistols. Sólo para que se den una idea del nivel del rock en esa época. De hecho, a Borroughs se le considera el padre del punk; aunque él denegó molesto la asignación de tal etiqueta.

Este tema merece todo un tratado, pero mientras nos dedicamos a eso, apuntemos algo de la música inspirada en Borroughs. David Bowie supo introducirse al autor y sobre todo reflejar sus ideas en el álbum The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars 1972, del que el músico confesó haberse inspirado en los “ejércitos de gerrilleros humanoides de adolescentes” de Los chicos salvajes: el libro de los muertos publicado en 1971. Con el sencillo “Starman”, Bowie quedó proyectado al estrellato, el disco estuvo por dos años en las listas de popularidad.

"Starman"

El sello Giorno Poetry System lanzó varios discos con participaciones de Borroughs. Un importante álbum es The Nova Convention de 1979, se trata de una colaboración entre el escritor y Alan Ginsberg Frank Zappa, Phillip Glass, John Cage, Debbie Harry, The B-52, entre otros.

Por lo que respecta a los nombres de grupos inspirados en el género literario, hay muchas referencias, pero una de las más importantes y que no debe quedar fuera en un texto como éste es la banda The Doors, inspirada en el ensayo de Aldous Huxley The Doors of Perception de 1954, que a su vez se basó en un texto de William Blake que cita “si las puertas de la percepción se purificarán, todo se le aparecería al hombre como es, infinito”. Esto hace referencia a la capacidad de las drogas utilizadas en la época que según Huxley lograban filtrar todo aquello que el hombre agrega a la realidad tal como es y por tanto le impide vivir el mundo presente en su más pura expresión.

Otro autor que generó nombres de grupos es J. G Ballard que inspiró a Empire of the Sun para adoptar su nombre.

Si hablamos de novelas juveniles en el mainstream debemos recurrir a Harry Potter que incluso inspiró el género conocido como Wizard Rock, iniciado con el grupo Harry and The Potters en 2002 en Massachusetts; y de ahí podríamos numerar hasta unas 50 bandas que dedican sus letras a estas cosas de la magia jarripotera.  Pero esa es otra historia digna de un nuevo artículo, mientras tanto, hay mucho por leer con la idea de escuchar. 

"I'm a wizard"

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Verónica Orihuela

Amante del sonido y del rock & roll, los libros, las series, los podcast de terror y la chela artesanal. Se está iniciando en el vegetarianismo, la meditación y anexas.

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