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Los juglares del reino o la apología del delito. Parte 2

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Juan y Roberto Cárdenas, Los Gemelos de Sinaloa, son un par de juglares de solo 15 años de edad. Foto: Twiins Enterprises.

UNA NUEVA GENERACIÓN O ¿DE QUÉ CUEROS SALEN MÁS CORREAS?

Dicho por los mismos cantantes, no solo del Movimiento Alterado, sino en general dedicados al tema de drogas y capos: ellos no hacen narcocorridos, por lo menos no los conocidos en los años setenta. En ese sentido, hay un replanteamiento cultural mucho más contundente que deja claro el tono violento de su lírica a modo de poderío y reconquista de una audiencia que también es una generación distinta, cuyos hábitos de consumo son igual de diferentes. Por ejemplo, la mayoría de los narcocorridos tienen más likes en los videos que en las páginas de simple reproducción musical y los productores lo saben, por eso también se han dado a la tarea de crear videos mucho más profesionales y complejos que estén a la altura de la competencia. ¿Cuál competencia se preguntarán? la de los artistas de otros cárteles, por supuesto.

Por eso he dicho que la situación favorece no solo a los negocios de los sellos discográficos, sino al narcotráfico mismo, ya que los narcocorridos tienen un impacto económico, social y político real. Nos enfrentamos a un fenómeno no solo de cultura popular y que aunque no surge en el seno populacho, sí llega ampliamente a la popularidad. Los narcocorridos nacen en la élite de los artistas que reciben información sobre sus patrones, pero finalmente los escuchan millones. 

También vale la pena plantearse como objeto de estudio el consumo masivo de un producto llamado violencia que legalmente no puede colocarse en el aparador, aunque por ello encendamos la radio, asistamos a conciertos u observemos la televisión abierta para consumirla. Es decir, no vemos el producto etiquetado llamado “violencia”, pero sin duda existe y hay millones que lo consumen. Baste visitar los canales de videos de estas disquera o de las propias bandas musicales.

Toda la estirpe en el mismo lugar: Carteles unidos

Cuando hablamos de Movimiento Alterado estamos refiriéndonos al grupo de artistas surgidos en Sinaloa y que dedican sus canciones a temas relacionados con el cártel de la zona y sus allegados; in embargo, éste no es el único. Como lamentablemente sucede con las bandas de narcotraficantes, proliferan los movimientos musicales en otros lugares como Michoacán, donde, por decir un ejemplo, están Los Originales de San Juan con canciones como “La muerte del Chayo” refiriéndose a Nazario Moreno Gonzales, “El Chayo”, quien perteneció a “Los caballeros templarios” o ahí están los Reyes del Ato Mando con “El fantasma del templario”.

Cuando hablamos del beneficio que obtienen los traficantes de drogas por esta música, sí podemos establecer un ámbito de comunicación donde los mensajes probablemente no sean tan claros u obvios en las letras, al menos no tanto como en las imágenes de sus videos que algunas veces suelen ser mucho más explícitas que cualquier frase de la canción.

GUADALAJARA, JALISCO, 22ABRIL2016.- El cantante Gerardo Ortiz acudió a comparecer a la Fiscalía General del estado luego de que comenzó una investigación en su contra tras varias polémicas que ha tenido el autor del vídeo en donde supuestamente se incita al feminicidio.
FOTO: FERNANDO CARRANZA /CUARTOSCURO.COM

Gerardo Ortiz fue liberado tras pagar una fianza, pero tiene que presentarse con un juez cada lunes por su video “Fuiste Mía”. Foto: Cuartoscuro.

Como muestra de lo anterior, volvamos a Gerardo Ortíz y el caso de la canción “Fuiste mía”, cuya letra es inofensivamente melancólica en ese tono de reclamo que nos gusta a los mexicanos en el pop music que bien podría ser hasta José Alfredo. Uno no imagina que en la frase “es mejor que me vayas contando en qué tiempo fuiste mía” hay un deseo de autoridad y venganza que se desahoga en la violencia del video producido para difundir la canción, en que además deja claro a quien lo vea, que el cantante responde a una traición con una reacción en que la vida del otro vale un cacahuate.

Y conste que es ficción, no es una noticia como las que solemos leer en los periódicos alarmantes. Es decir, hubo tiempo de hacer un guión, un storyboard, de convocar a un casting para ver a qué mujer le salía mejor el papel de traidora que se deja amordazar, matar y quemar en una cajuela; hubo espacio para reflexionar si así se quería vender la imagen del cantante. Esto incluso nos da materia de análisis para ensayo sobre los miedos que llevan a una persona a tener que defenderse en una forma extrema.

La Revancha, de La Trakalosa de Monterrey: más buena que "El señor de los cielos"

Mientras, queda claro que cualquier mujer que se acerque a este señor, no contestará jamás el teléfono enfrente de él y probablemente ni siquiera se atreva a hablar con otros hombres para evitar ser tomada por traidora y chamuscada en la cajuela de un auto. Claro, esto si es que vio el video y no es una Miss Timbuktú que vive del otro lado del planeta e ignora las habilidades millenials que te permiten “gugulear” a alguien en segundos para enterarte que el sujeto cantante que tienes enfrente, dejó claro un mensaje en su último video: “quien se mete conmigo, lo paga con su vida”.

De la misma forma que el Señor Ortíz hizo lo anterior en su producción visual de “Fuiste mía” como una inocente “ficción”, otros artistas pueden utilizar este medio para hacer exactamente lo mismo: demostrar quién puede más y cómo, en la forma que su complicada vida les ha dado a entender: la violencia. Los mensajes se extienden más allá de una relación de pareja hacia ámbitos de cárteles e incluso gobierno. Las imágenes que aparecen en estos videos en ocasiones usan fragmentos de noticiarios de televisión, fotos de periódicos sobre balaceras, mantas encontradas y de personajes políticos, lo que prácticamente vuelve el asunto de las “canciones enfermas” en una situación de seguridad nacional.

La música regional vertida en los “corridos enfermos” posee un código y lenguaje de doble cara, las letras pueden causarnos hasta empatía por el artista que las interpreta pero el video guarda en sí una narrativa muy distinta que en ocasiones se expresa en los diálogos antes, en medio o después de la canción y hasta los comentarios abajo del mismo podrían ser materia de comunicación para el otro cártel.

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Mario López Valdez, gobernador de Sinaloa, prohibió en febrero de 2016 los narcocorridos, después de una balacera ocurrida en un bar en el municipio de Elota. Foto: Eduardo Miranda (Proceso)

LO INVISIBLE NO NECESARIAMENTE ES INEXISTENTE

Lo lamentable es que las acciones por evitar la violencia exacerbada por el narcotráfico se limiten a perseguir cantantes, quitar canciones de la radio y evitar las noticias al respecto. Si bien la mayor parte de sus letras hablan de descabezados, degollados, levantados y demás, también reconozcamos que son los nuevos juglares, hay historias que contar y gente en México y EU que se identifica con ellas. Más allá de la mercadotecnia, se trata de la narración de hechos que no están contando los medios, que aumentan en número y complejidad y que no se van a terminar retirándolos del “aire”, sino aplicando programas serios de educación, empleo y desde luego el reforzamiento de valores no en golpes de pecho sino en acciones ejemplares.

La música del tipo que sea encuentra en quien la consume una empatía que logra construir identidades, tal como pasó con el movimiento hippie y la cultura beat, hay cientos de estudios al respecto. Hay en la lírica de las “canciones enfermas” una visión de vida que muchos comparten y que está basada en la proyección de estereotipos no inventados por los cantantes, sino por un sistema social que nos etiqueta en un deber ser exitosos y basa nuestro éxito en la cantidad y calidad de los bienes materiales, lo mismo que en la personalidad poderosa que se acompaña del machismo, el carácter violento y la portación de armas para legitimizarse a si mismo.

El capo mitificado en las canciones es una suerte de Rey dispuesto a morir no por su reino, sino por lo que parezca que este sea. Por eso la novela de Yuri Herrera que utilicé para introducir este artículo me parece un gran acierto, ha puesto al rey así poderoso pero humano en esa figura de poder absoluto y autoritario que se hace allegar de un artista, un periodista, un matón o sicario, un gerente y hasta un gringo para garantizar un trono. Todo el tiempo sabe que va a perderlo, pero está dispuesto a ocuparlo mientras dure y al costo que sea; en el camino hay un artista que lo engrandece en sus letras y en su propia conciencia porque quiere ser como él y TENER todo eso que el Rey puede poseer.

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Gerardo Ortiz agasajándose en su trono durante un concierto.

Los mismos que piden sacar del espectro audiovisual esta música y encarcelar a sus autores, son los que promueven el consumismo en un modo de vida aspiracional, esos modelos humanos o materiales exhibidos por la televisión, la radio, el cine, los espectaculares y revistas como versión del éxito que garantiza el poder y la estabilidad. Son esos mismos, y no veo que nadie esté pidiendo que los metan a la cárcel a ellos o a los publicistas por engañarnos al vender un estilo de vida que nuestro salario mínimo no puede comprar. Tampoco veo que estén enjuiciando a quienes deciden estos salarios base aunados a estrategias sociales y educativas por fracasar y no tener el éxito que una sociedad bien informada tendría cuando sus valores están basados en algo más que el dinero.

No veo que nadie reclame al Estado Mexicano su absoluta omisión en programas educativos que refuercen el entendimiento de un orden social con reglas que permiten la vida civilizada y el respeto a los derechos humanos, ya no solo porque faltar a ello te recompense con un encierro tras las rejas sino porque la vida del otro vale lo mismo que la tuya y para que sigas existiendo tiene que haber un grupo generalmente conocido como sociedad.

La evidente incoherencia entre los valores que el gobierno dice que quiere promover y los que practica llega a las aulas a través de todo un sistema educativo que hoy, por cierto, está colapsando, no por el contenido siquiera sino por los propios sujetos que se suponen deben ser el modelo de visión a futuro para niños y adolescentes. A eso agregue, querido lector, que quienes son responsables de elaborar los programas y estrategias educativos tampoco gozan de ese carácter ejemplar en comportamiento ético.

Entonces: ¿a quién debemos culpar de las canciones dedicadas a la vida de los narcotraficantes?

SINALOA, CULIACAN - JULY  05, 2009: Contracted builders of the massive graves of Jardines de Humayay stand to look at the ever changing front line of the cemetery  July 05, 2009. With the drug war slaughter  that hit the city last year commissioned narco graves are a big business. Narco luxury is  reflected at the “Jardines de Humaya “ cemetery where domed mausoleums erected in cemeteries for drug war victims. Built with windows, air conditioning and an upstairs room for the family to sit and mourn, they are filled with giant portraits, party balloons, toys and models of the victim's favorite guns and cars. The wealth that drug lords splash about, especially to help rural communities, and the power they exert earn them respect from old Sinaloans and from youths who think narco chic, like ostrich-leather boots, rhinestones, Ed hardy clothing and gold pendants of Mal Verde or Santa Muerte, is the ultimate cool. (Photo by Shaul Schwarz Reportage by Getty Images for National Geographic)

No solo música, hasta la arquitectura. Imagen de Narco Cultura de Shaul Schwarz (2013)

Ay me duele de este corrido

que cuenta de mi jefazo

a quien todos ya le envidian

su reino noble y gallardo

 

Corrido compuesto por el Artista al Rey en la novela Los trabajos del reino de Yuri Herrera.

PARA LEER MÁS

Verónica Orihuela

Amante del sonido y del rock & roll, los libros, las series, los podcast de terror y la chela artesanal. Se está iniciando en el vegetarianismo, la meditación y anexas.

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