skip to Main Content
Menú

Los villanos de Disney son unos afeminados con estilo

villains-gaston-by-justin-mctwisp

Y a algunos les sobra testosterona. Fanart de Justin McTwisp

Desde sus primeros largometrajes, hasta el “Renacimiento Disney”, el estudio atravesó el oscurantismo de la representación, y sus villanos masculinos tenían rasgos racialmente exagerados, eran afeminados y “sonaban gay”, mientras que las villanas eran mujeres maduras sin esposo.

Hace un par de años, un video grabado en Walt Disney World fue parte del tren del mame que recorrió el 2014. La pieza, titulada Little Girl Puts Gaston In His Place, muestra a la pequeña Isabela de 5 años y a Gastón, el villano de La Bella y la Bestia, interactuando a la hora de tomarse una foto en el parque Magic Kingdom, en Florida. En el video, la pequeña le explica a Gastón que su personaje favorito es la Bestia, ante la incredulidad de éste. Después de todo, ¿quién podría resistirse a esos músculos –reales, por cierto –, y su hipermasculinidad? Posteriormente, Isabela confiesa que su otro personaje favorito es Bella, y es entonces cuando el célebre villano de Disney soltó la frase que causó polémica: “No sé de dónde vino esa niña, ¡pero alguien tiene que devolverla a la cocina ahora mismo! ¡Y ahora sonríe, como si me estuvieras haciendo un sandwich!”

Ahora, antes de que los padres de familia enciendan las antorchas y se dispongan a lapidar a Disney por perpetuar roles y estereotipos de género, vale la pena hacer dos observaciones. La primera: el trabajo del actor era retratar con autenticidad a un personaje ficticio extremadamente sexista que, no obstante, es muy común en la vida real. Y la segunda: la niña se supo defender, porque reconoce que ese tipo es el villano, que dice pura jalada, y que eso lo llevó a morirse en la película. En resumen: el bien triunfó contra el mal, todos contentos. Culpar a la Walt Disney Company de retratar antivalores que nosotros mismos ponemos de moda me resulta paradójico. Lo único que hacen sus historias y personajes, héroes y villanos por igual, es reflejar los prejuicios vigentes en su época, ya sea en la cual se produce la película o en la que está situada la historia.

Mira por ti mismo

Así pues, el propósito de los villanos como Gastón es, precisamente, encarnar aquéllas conductas consideradas como las peores de su tiempo. En el mundo de Disney, según la psicóloga Peggy Orenstein, los villanos sirven para que los niños aprendan lo que no se debe hacer y lo que pasa si llegan a hacerlo. Generalmente, esto significa buscar el poder y el reconocimiento a través de medios poco éticos, aunque sus motivaciones pueden no ser tan claras. En sus películas más recientes, Disney ha tratado de demoler los paradigmas que ha estado construyendo por décadas, y ha creado villanos cada vez más complejos y multifacéticos. ¿Quién diría que el príncipe Hans, de Frozen (2013), era un aprovechado hijodeputa? ¿O que Lotso de Toy Story 3 (2010) no era el inofensivo osito con olor a frutas que creímos al inicio?

lotso_villanos

Estudios preliminares de Lotso. Arista: Daniel Arriaga.

Pero por supuesto, hubo un tiempo en el que el villano de Disney sí era obvio, pues su diseño estaba cimentado sobre siglos y siglos de ideas discriminatorias. Desde sus primeros largometrajes, hasta por ahí de la mitad de los noventa en lo que se conoce como el “Renacimiento Disney”, el estudio atravesó el oscurantismo de la representación, y sus villanos masculinos tenían rasgos racialmente exagerados, eran afeminados y “sonaban gay”, mientras que las villanas eran mujeres maduras sin esposo. Su pomposa malignidad no solo se reflejaba en sus acciones, sino en su forma de hablar y hasta en las mismas líneas con las que estaban dibujados. Pasando por Maléfica, la Bruja Malvada, Cruella de Vil, Scar, Jafar, Shere Khan, el gobernador Ratcliffe y Hades, la malevolencia de Disney ha sido un desfile de fabulosidad estereotipada a la que más vale analizar de cerca.

Sherekhan_villanos

Storyboard y arte conceptual para Shere Khan. Artista: Ken Anderson.

TODOS SOMOS VILLANOS

No cabe duda que Disney tiene un fandom cínico, y muestra de ello es el lanzamiento  de sus clásicos animados edición Villanos en el Reino Unido este año. También, desde 1998 la tienda de souvenirs Villains in Vogue ha sido una visita obligada en el parque Disney Hollywood Studios en Florida, y apenas en Julio 2016, el libro Disney Villains: Delightfully Evil rindió tributo a todos ellos en 180 páginas con bocetos, datos curiosos y fotografías de archivo. A pesar de su malicia, hay algo fascinante en ellos que parece superar las barreras de la cultura y el lenguaje, y es que quizás parte de su atractivo tiene que ver, incluso, con la manera en que nuestros cerebros están conectados.

villains-dvdcollage

Estas reediciones de los clásicos de Disney en DVD solo se encuentran en Inglaterra.

Actores como Ed Hooks te dirán que un principio fundamental en el diseño de personajes animados es saber comunicar su personalidad a través de su apariencia. Para lograrlo, los animadores se valen de sesgos cognitivos que todos nosotros poseemos, a pesar de que los científicos no saben exactamente por qué. Por alguna razón, las líneas fuertes, diagonales y dinámicas parecen sentarle mejor a los villanos que a los héroes, y puedes comprobarlo ahora mismo con una fascinante prueba psicológica. Responde, ¿a cuál de las siguientes figuras le llamarías buba, y a cuál kiki?

bouba3

Si bautizaste a la cosa picuda kiki y a la redonda buba, formas parte del 98% de los participantes que así lo hicieron en este experimento realizado por el psicólogo Wolfgang Köhler en 1929. Se ha sugerido que se trata de un caso de ideastesia, un fenómeno en el que ciertos conceptos evocan percepciones sensoriales, y que tiene diversas implicaciones en neurolingüística. Tal vez estamos haciendo una extraña relación entre las figuras puntiagudas y la maldad de la misma forma, lo cual muchos animadores suelen aprovechar. Basta con comparar a los regordetes Carl y Doug, de Up, con los amenazantes Charles Muntz y Alpha:

up_villanos

A diferencia de la animación en computadora, en tiempos del 2D una sola persona solía estar encargada del diseño completo de un personaje. Andreas Deja, por ejemplo, fue responsable de Gastón, y también estuvo a cargo del Rey Tritón en La Sirenita (1992), Scar de El rey león (1994) y Jafar en Aladdín (1992), quien también nos puede servir para entender lo que hay detrás de la creación de un tipo malo. El equipo de animadores de Aladdín se inspiró en el trabajo del caricaturista Al Hirschfield para el diseño de todos los personajes; redondos y agradables a la vista. Para Jafar, Dejas quiso intentar algo diferente. Como menciona en una entrevista para The Tech (en la que, por cierto, anuncian que su próxima película de Disney se llamaría ‘El rey de la jungla’, el primer título de El rey león):

Quise hacerlo contrastante. No se mueve mucho, pero puede decir mucho con solo mover una ceja u otras cosas sutiles. Hice muchas líneas verticales. Cruella De Vil y el Capitán Garfio, por ejemplo, son muy físicos, pero Jafar no.

Scar-Jafar-and-Gaston

Andreas Deja diseñó a estos tres villanos de Disney, y todos son mag-ní-fi-cos.

Y sí. Además de las líneas verticales, Jafar es el prototipo perfecto de un villano políticamente incorrecto: su tono de piel es más oscuro que el del resto de los protagonistas (lo cual tuvo por sí mismo su dosis de controversia), tiene una cara alargada, cejas exageradas, grandes ambiciones y pómulos, y por supuesto, es afeminado. Dejas tomó estas decisiones al escuchar a Jonathan Freeman, el actor que le dio voz al Gran Visir sin haberlo visto en persona. Y de hecho, se sorprendió cuando descubrió que se trataba de un hombre chaparro y gordito. ¿Cómo entonces es que los animadores pueden interpretar la apariencia física de alguien mediante la voz?

Este es un proceso en dos direcciones; el animador hace ajustes al diseño de su personaje mientras escucha las tomas del actor de voz, y este, a su vez, adapta su actuación de acuerdo a las exigencias del animador. Por ejemplo Hades, el dios del inframundo en Hércules, iba a ser una divinidad seria y amenazante antes de que James Woods le diera un carácter sarcástico al estilo de un vendedor de autos. Lo cual nos lleva al punto de que Woods siempre hace de malo en las películas, quizá por su cara de cabrón; algo que sí existe y es muy medible objetivamente.

hades_villanos

(ARRIBA) Arte conceptual de Úrsula vs. Hades. Artista de estudio de Disney. (ABAJO) Arte conceptual de cuando Jack Nicholson estaba siendo considerado para el papel. Artista: Gerald Scarfe.

El Dr. Tom Hartley, neurocientífico de la Universidad de York, comprobó en 2014 la teoría de que ciertos rasgos y dimensiones de un rostro pueden hacerlo parecer más confiable, dominante o atractivo. En un estudio, se mostraron 1,000 imágenes de rostros a al menos 6 personas, quienes las calificaron en 16 características sociales. Los resultados muestran que la forma de la cara define nuestra percepción de la gente antes de conocerla, y que los ojos, la barbilla, las cejas y las expresiones juegan un papel muy importante. El Dr. Anthony Little de la Universidad de Stirling, concluye que “ser confiable está ligado a expresiones sonrientes, mientras que la dominación está ligada a atributos masculinos”.

_76579650_facecartoons

El Dr. Tom Hartley produjo un modelo matemático que creó versiones caricaturizadas de las caras para el experimento. Foto via BBC.com

tremaine_villanos

Arte conceptual para Lady Tremaine. (ARRIBA A LA DERECHA) Artista: Mary Blair.

Estos sesgos cognitivos podrían demostrar que, en el fondo, todos nosotros somos villanos, y que estamos sujetos a sacar conclusiones prejuiciosas sobre gente que ni conocemos. De hecho, se ha comprobado que bastan 40 milisegundos para sacar conclusiones, lo cual es mucho más fácil de hacer si la persona está dibujada. En el caso de los villanos de Disney, son estas exageraciones en la apariencia lo que los dota de carácter y siguen un simple axioma: si se ve mal, es malo. Es interesante ver cómo en los parques temáticos, los actores requieren máscaras para interpretar a la mayoría de los villanos, a diferencia de los príncipes y princesas.

villanosenwdw

¿Será que Disney no quiere contratar gordas para que sean la Reina de Corazones? Los villanos en el Mickey-Not-So-Scary-Halloween-Party en Magic Kingdom

Aquí un punto interesante: Gastón es la excepción, pero por una muy buena razón: Andreas Dejas quería hacer de él una especie de Romeo narcisista, al estilo de un noble francés, pero Jeffrey Katzenberg, quien entonces presidía Walt Disney Feature Animation, le dijo que

Sé que es más divertido animar al villano en líneas gruesas y malignas, pero estamos tratando de transmitir el mensaje de ‘no juzgues a un libro por su portada’. Tiene que verse como un héroe para que la chica tenga que decidir entre él y la Bestia.

Así que Gastón no tuvo la cara grotesca que alguna vez se propuso para él, y puede conversar tranquilamente con la pequeña Isabela. La verdad es que el diseño original era, francamente, bastante afeminado.

gastonConceptArt_villanos

Sí, este era Gastón en el arte conceptual temprano hecho por Sue Nichols (IZQUIERDA) y Andreas Deja (DERECHA).

FABULOSAMENTE MALVADOS

Malos como Scar, Jafar, el capitán Garfio, el Rey John, Shere Khan, el Dr. Facilier y el Rey Candy no corrieron con la misma suerte. Todos ellos son remilgosos, sibilantes, gustan portar sombreros extravagantes y “suenan gay”. El otro día, curioso por conocer la letra de “Más, más, más” en inglés, descubrí que el gobernador Ratcliffe suena ridículamente femenino en la versión original. ¿Pero qué diablos significa “sonar gay”?

Esa es precisamente la pregunta que David Thorpe, periodista gringo y gay, intenta responder en su documental Do I Sound Gay? (2014), en el que además de consultar diversos especialistas en el lenguaje, realiza un montaje en el que se muestran los momentos más divis divis de los villanos de Disney. En entrevista para Vice, Thorpe argumenta que Disney no inventó este tropo, sino que está inspirado en villanos de los treinta como Waldo Lydecker (Clifton Webb) de la película Laura (1944), y Addison Hewitt (George Sanders) en All About Eve (1950), quien de hecho le prestó su voz a Shere Khan. Estos personajes, aristócratas dandy de alcurnia y educación refinada, exhibían estas características ahora identificadas como parte del estereotipo gay. ¿Pero qué es realmente lo que los hace sonar gay?

Scar-being-sassy

Aquí, Scar se ve DI-VI-NO. El rey león, 1994.

Aunque no es una pregunta fácil de responder, existen varios indicativos, entre ellos, microvariaciones en la forma de pronunciar ciertas palabras que culturalmente han sido asociadas a las mujeres; vocales claras y largas, nasalidad, sobrearticulación de ciertas consonantes, entre otras. Sin embargo, estas cualidades de la voz no están directamente asociadas con ser gay-gay: de hecho, en un experimento realizado por Ron Smyth, profesor emérito de psicología de la Universidad de Toronto, solo 60% de los participantes que oyeron la voz de 25 hombres lograron identificar su orientación sexual. Hay hombres heterosexuales que se oyen gay, y gays que se oyen heterosexuales.

Pero más allá de esta caracterización proveniente de Hollywood, ¿cómo es que la delicadeza llegó a formar parte del atavío antagonista de Disney? Es interesante notar, por ejemplo, que quienes caen en este catálogo persiguen objetivos de poder y dominación, pero no quedarse con la chica, o algún otro propósito amoroso. Esta distancia es perfecta para reducir las posibilidades de fracaso del héroe, y de paso hacer que sus ridiculeces lo hagan ver más masculino. También, parece comunicar que una persona cosmopolita, cultivada y sensible, o no tiene el tiempo ni el interés de formar lazos afectivos con nadie, o es gay: un estereotipo bastante sólido por sí mismo en nuestra sociedad.

villains-ratigan

Hasta los villanos poco recordados tienen su dosis de estilo. El profesor Ratigan, de Policías y Ratones, 1986.

Lo mismo sucede con las villanas, quienes rechazan los roles típicamente femeninos de madres y esposas. Las madrastras malvadas como Lady Tremaine (La Cenicienta, 1950) y la madre Gothel (Enredados, 2010) transmiten el mensaje de que una familia no biológica es falsa y superficial, mientras que viejas como Yzma (Las locuras del emperador, 2000), Cruella De Vil (101 Dálmatas, 1961), Madame Mim (La espada en la piedra, 1963) y Úrsula (La Sirenita, 1992) lucen sospechosas por no haberse casado.

ursula_villanos

Úrsula tuvo una decena de caras antes de la versión final, la cual se dice, está inspirada en el travesti Divine. Artistas: (DE IZQUIERDA A DERECHA) Rubén Aquino y Dave Cutler.

Esta ambigüedad en sus intenciones puede, entonces, ser comunicada a través de una ambigüedad sexual, en la que el villano entra a la perfección porque es un muestrario de todo lo que irrumpa el orden moral. Fuera de Disney, piensen en el archienemigo de Las chicas superpoderosas, Él, el diablito con medias, o Javier Bardem insinuándosele a Daniel Craig en Skyfall (para una lista comprensiva, ver la entrada de Sissy Villain en TV Tropes). Para David Thorpe, un villano amanerado puede simbolizar el estigma cultural en contra de la feminidad masculina, y por extensión, formar parte de las cosas que un niño no debe hacer porque están mal.

Poco a poco, la sexualidad no normativa ha dejado de ser estigmatizada, y cada vez hay más personajes homosexuales en roles no malignos, frecuentemente como el mejor amigo o amiga, o el aliado cagado que reduce el drama de la película. Que me acuerde, el último esfuerzo consciente de Disney hasta ahora es la pareja de lesbianas que –supuestamente, aunque yo no lo creo–, sale en Buscando a Dory (2016).

lesbiandory

Obvi no son lesbis. El co-director Andrew Stanton solo dijo en conferencia de prensa: “pueden ser lo que quieran que sean”. Buscando a Dory, 2016.

Es así que los modales recatados y el agudo sentido de la moda es parte inherente de muchos de los villanos de Disney, aunque sería injusto meterlos a todos en el mismo costal. Últimamente ha estado creciendo el interés por conocer las historias vistas del lado del villano, y Disney ha sabido explotarlo con películas como Maléfica (2014), en la que se revela que ella no es mala de nacimiento, sino que le elaboran toda una historia de fondo. También hay demonios, animales irracionales y anti-héroes trágicos, que demuestran la existencia de una variedad de perfiles que siguen en constante evolución.

En el mundo maniqueísta en el que se le suele ubicar a Disney, se corre el riesgo de acusarlo de simplificar valores y conductas. La verdad sea dicha, sus villanos son tan solo el barómetro de nuestras épocas, y somos el público quienes ayudamos a diseñar y completarlos, tal y como trabaja un animador con un actor de voz. Nuestros prejuicios, conscientes o no, se vuelven la motivación de los antagonistas, y es quizá este parentesco lo que nos fascina tanto de ellos. Este espejito espejito no miente, y aunque no nos guste lo que veamos en él, habrá que aceptar que todos tenemos algo de Gastones y de Maléficas.

 

villains-princejohn

El Rey John. Robin Hood, 1973.

Todo el arte conceptual obtenido de Disney Villains: Delightfully Evil (2016), por Jen Darcy, de Disney Editions (Los Angeles/Nueva York).

PARA LEER MÁS

Erick Yáñez

Comunicólogo y todólogo que todavía se esconde bajo las sábanas, fanático de toda ficción que mind-fuckee. Productor de Psicofonías y editor de Libertimento.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *