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Mi tía se fue al Lado Oscuro por John Williams

John Williams

John Williams, nacido en Nueva York el 8 de febrero de 1932, es compositor de películas como Supermán (1978), Jurassic Park (1993), Siete años en el Tíbet (1997), entre otras. 

“Me lleva, me habla mi mamá”. Ésta es la explicación que ofrece mi primo cuando su celular produce un ringtone con una versión de La marcha Imperial de Star Wars. Estábamos en un semáforo en rojo que duró lo mismo que toda la secuencia inicial de A New Hope, con todo y su kilómetro y medio de crucero espacial.

No conforme con rebajar a mi tía al nivel de un dictador galáctico, al echar un vistazo a su pantalla reconozco el apodo Darth Mutter —Darth Madre, en español—, añadiendo un toque alemán a su ya poderosa implicación de fascismo. En defensa de mi primo, toda la vida ha hablado alemán y se le hace una segunda lengua. En defensa de mi tía, creo que nunca nos detenemos a apreciar lo difícil que es que te respeten como Sith Lord, más cuando tienes un tema musical anunciando lo malvado que eres con cada aparición.

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Jacksonville Symphony Orchester en un tributo a Jhon Williams.

Hablar de la música de Star Wars es casi sinónimo de John Williams. Digo “casi” porque el surgimiento de la industria del videojuego, durante la última década, le abrió la puerta a una cantidad considerable de compositores musicales para ilustrar los paisajes sonoros de una galaxia muy, muy lejana. Sin embargo, Williams mantiene su imperio musical sobre la chamba de compositor para la épica. Hace casi cuarenta años, el soundtrack de Star Wars: A New Hope, primer estreno de la saga, fue un difícil debut para el música. Para cuando compuso toda la música para dicha película, él ya llevaba varios créditos musicales con Steven Spielberg, tales como Jaws y The Sugarland Express, y más de cuarenta composiciones para directores numerosos y de reconocimiento variado.

Williams estableció la pauta para el estilo musical de Star Wars. Es casi imperceptible hasta que te lo hacen notar, pero la orquesta está sonando en casi todo momento. Para empezar, esto ya lleva bastante mérito, puesto que hacer sonar música todo el tiempo sin hartar al público es sumamente retador. Hay un término, entre compositores para film, que describe el peligro de ligar eventos musicales con todo acto cinematográfico: Mickey Mousing. El término saca ventaja de la asociación a los soundtracks, humorísticamente insistentes, de las caricaturas para apuntar hacia la comicidad que inculcan los compositores novatos.

Por otro lado, Star Wars también continúa una tradición que fue la marca de Richard Wagner en su tiempo: el uso del leitmotif como bandera de la narrativa. Leitmotif se define como un tema musical recurrente en una composición; es decir, hace referencia a acciones específicas dentro del cine, teatro, televisión, etc. Así como Wagner utiliza pasajes musicales para marcar, muy claramente, la aparición de personajes, sus emociones o interacciones con otros; Williams compone piezas que nos alertan, de inmediato, a la aparición del Imperio Galáctico, del heroísmo de un Jedi o el amor entre Han y Leia. Es muy obvio en ocasiones, tales como en las apariciones del Emperador Palpatine en Return of the Jedi, las cuales acompaña con “El tema del Emperador”. En otras, no es tan fácil de notar. ¿Sabían que hay un tema para Yoda, Obi–Wan Kenobi y Shmi, la mamá de Anakin? Tal vez no nos encontramos tarareando estos temas muy seguido, o haciendo ringtones de los mismos, pero están en la incesante narrativa sonora que inunda y da vitalidad a toda escena en Star Wars.

Star Wars - Imperial March

Williams considera a la música un personaje más y por eso es tan insistente en sus arreglos. Durante   una   entrevista   para   el   especial   Star   Wars – Music by John Williams (1980),  elaborado  poco  tiempo  después  de su orquestación  para  The  Empire Strikes Back, es capaz de resumir su filosofía:

en todo caso, he sido capaz de usar el material anterior, y usar material nuevo que va a coexistir con el mismo, y ojalá se sienta como parte del tejido de la historia […] Siempre prefiero no leer guiones, y ni siquiera escuchar historias,[…] y esperar el momento de descubrimiento, con la audiencia, del mismo film. 

Williams  no sólo se conforma  con inventar  motivos  musicales  para personajes  y situaciones, sino que los elabora y adapta según la situación que se aprecia en la pantalla. Hay un ejemplo muy sutil de este recurso cuando Anakin, en Attack of the Clones, asesina al pueblo entero de tusken raiders —habitantes del desierto— después de que secuestran y provocan  la muerte  de su madre. La escena corta hacia el Maestro  Yoda, un Jedi sumamente poderoso, en una meditación profunda y dolorosa. Cuando su colega, Mace Windu, le pregunta qué ocurre, él responde que el joven Skywalker está doliendo. Al decir estas palabras, se aprecia  en el fondo  “La Marcha  Imperial”  de manera  sutil  y onerosa, sugiriendo que dentro del adolescente está latente un cruel maestro del Lado Oscuro.

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En ocasiones esta obsesión emblemática con los leimotifs va tan lejos que cruza historias. La secuencia en E.T. the Extraterrestrial que muestra al mismo E.T. saliendo al famoso trick or treating y se encuentra con un niño disfrazado de Yoda. Este escena se marca con el tema del maestro verde de la Fuerza.

Pero, fuera del temperamento de John Williams para la orquestación de Star Wars:

¿Qué nos queda? La respuesta corta es el reciclaje evidente del estilo por parte de compositores  para videojuegos  y otros medios, tales como  The Force Unleashed,  de la compañía  Havok,  o  Ewoks –la película  ochentera  y posterior  a Return of the Jedi– que elabora  la  batalla  de  los  pequeños  alienígenas  peludos  por  su  hogar. Hay música compuesta para medios que ni siquiera son cinematográficos. Shadows of the Empire, novela que relata los eventos entre The Empire Strikes Back y Return of the Jedi, tiene su propio “soundtrack” —con release en CD— que acompaña, no van a creerlo, la lectura.

No obstante los excesos, no todo en la música de Star Wars es el estilo Williams y su reciclaje. Dentro del mundo del film scoring hay la denominada música diegética. La diégesis es el desarrollo narrativo  de  los  hechos  dentro  de  una  obra  literaria  o  cinematográfica. Traducido  al español, quiere  decir que la música  diegética  es toda aquella  que los personajes dentro  de  la  historia  pueden  escuchar,  o  incluso  tocar  ellos  mismos. Para  tal  caso,  podríamos sacar una compilación entera de la música que forma parte de la cultura de la galaxia.  ¿Qué tal ese jam en la cantina de Tatooine que suena peligrosamente cerca a la música de  Benny Goodman? El contraste alegre de la canción con el ambiente peligroso y amenazador de los viciosos disfrutando un trago en la cantina nos ayuda a sentir la misma incertidumbre que los personajes. Además, establece un tono absurdo en el cual vemos alienígenas  de toda forma y especie interactuar  en un espacio inundado de referencias sonoras que son familiares a nuestra propia cultura. 

Tatooine Cantina Scene

Con la facilidad de fondos que gozó toda película de la saga después del primer release, Lucasfilm se dio el lujo de contratar a Joseph  Williams, cantante  de  la  banda   Toto  y  sin  relación  familiar  alguna  con  John Williams.  El  autor  de  éxitos  como  “Hold  the  Line”  y  “Africa”  se  dedicó  a  escribir  música diegética para Star Wars.   Joseph hizo la letra para la banda del palacio de Jabba —la banda original, no la que presume animaciones diseñadas para la edición especial de los noventa—, y toda instancia de música que se escucha en las calles de Tatooine para The Phantom Menace, así como la canción de victoria para la versión ochentera de Return of the Jedi.

La importancia  de la música en Star Wars como  un personaje  más, que muy vitalmente relata la historia, es más que evidente. El canal de YouTube, Auralnauts, hace perfecto ejemplo de esto con su video que extirpa la música de la escena final de Episodio IV y nos deja sumamente  desconcertados  viendo a Han, Leia, Luke y Chewbacca,  sin hablar, ponerse medallas y sonreírse como mensos.

Les dejo el video para que se saquen de onda a gusto y me doy a la fuga. Para ir a ver The Force Awakens en menos de una hora—mientras  escribo  esto—, compré  mis  boletos  hace  meses.    ¡Hay  mucho  más  que elaborar acerca de la música de un proyecto que extiende décadas, pero no por eso dejen de cachar los copiosos motivos musicales de Star Wars cuando la vean!

Star Wars - Throne Room

Nicolás Mariñelarena

Nicolás Mariñelarena no soporta ignorar qué hace un botón en cualquier aparato. Si no está encima de una consola de audio, está buscando los botones para picar tu interés. También es profesor universitario y lo puedes seguir en niknoise.com

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