skip to Main Content
Menú

Sueños pesados: Pesadillas en la literatura y la ficción

PSICOFONÍAS

Psicofonías es la columna del podcast del mismo nombre. Muéstrales tu amor escuchando ‘Enterrados En Vivo’ todos los martes a las 10 de la noche por Bizarro.Fm

polish-artist-paintings-nightmares-zdzislaw-beksinski-590065a575194__700

Todas las pinturas de Zdzislaw Beksinski (1929-2005), artista Polaco quien alguna vez dijo “Quiero pintar de una manera como si estuviese fotografiando mis sueños”.

Pasamos más de la mitad de nuestra vida durmiendo. De ese tiempo cuanto soñamos es difícil de saber, pero en teoría todas las noches lo hacemos. El que no los podamos recordar es otro asunto.

Desde que el hombre pudo expresarse, el comentar sobre los sueños que se han tenido siempre ha sido un pasatiempo importante, porque si lo soñaste, ¿es importante? ¿profético?

Hay dos puertas para los sueños: una, construida de cuerno; otra, de marfil. Los que vienen por la de marfil nos engañan; los que vienen por la de cuerno nos anuncian verdades. –Homero. La Odisea.

Así, cada noche entramos a ese mundo interior donde vivimos nuestros temores y ansiedades. Donde sentimos vergüenza o pasión como no podemos sentirlas en la vida ordinaria. Diariamente atravesamos una de las dos puertas y entramos a un mundo que no conocemos y, sin embargo, del cual somos ciudadanos.

 

polish-artist-paintings-nightmares-zdzislaw-beksinski-59006975a595b__700

El confundir la realidad con un sueño se ha utilizado en diferentes relatos. Ya Calderón de la Barca escribió “La vida es sueño” donde toca ese tema de confusión. Los chinos también lo hicieron a su manera.

Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu.

Los sueños pueden ser sublimes o terribles. Alguna vez hemos muerto en el sueño para despertar sobresaltados en ese momento, pero ¿y si no pudiera despertar de nuevo? ¿Si muriera junto con mi sueño?

Si ese rey se despertase, ¡paf! Te apagarías como un vela. –Lewis Carroll (Alicia a través del espejo)

polish-artist-paintings-nightmares-zdzislaw-beksinski-590065a7996d9__700

¿Y si solo somos sueños soñados por un dios loco? Quizás nuestra llamada “realidad” tendría sentido así. Pero como no podemos saberlo nos dedicamos a vivir y a dormir como si eso no fuera posible.

En el folklore europeo, las pesadillas se consideraban como ataques por entidades espirituales o fuerzas externas al individuo. Existen numerosas recetas populares para ahuyentar a estos espíritus y poder conciliar el sueño.

El cine de terror ya ha abordado la idea de sueños monstruosos que nos pueden matar en la franquicia “Pesadilla en la calle del infierno” (Wes Craven), en la cual un fantasma de nombre Freddie Krueger persigue y mata a la gente mientras duerme. Los protagonistas se enfrentan al dilema de no dormir para sobrevivir, lo cual sabemos que es una lucha que no se puede ganar.

Más artística, aunque no menos horrorífica, encontramos “Jacob’s Ladder” (Adrian Lyne, 1990) la cual narra la historia de un excombatiente de Vietnam que es perseguido por sus pesadillas sin poder reconocer qué es real y qué es un sueño.

Del mismo estilo, más en el drama que en el horror, aunque con bastante tensión, tenemos “The Machinist” (Brad Anderson, 2004) la cual narra la historia de un obrero que lleva un año sin poder dormir y las consecuencias que está teniendo en su psique.

polish-artist-paintings-nightmares-zdzislaw-beksinski-44

No muy afortunada historia, aunque visualmente impactante, encontramos “The Cell” (Tarsen Singh, traducida al español como “La Célula” ¿wtf?) del año 2000, donde una psicoterapeuta utiliza una máquina para entrar a la mente de un asesino serial en coma. Obviamente la mente del asesino está llena de monstruos.

No totalmente de horror aunque visualmente fascinante, tenemos la cinta animada “Paprika” de Satoshi Kon (2007). Una máquina que permite materializar los sueños es robada y la ciudad se sume en caos ante el ataque de pesadillas.

En “Silent Hill” (Christophe Gans, 2006), basada en el videojuego del mismo nombre, el (o la) protagonista está atrapado(a) en un pueblo del mismo nombre buscando a su hija, el pueblo está maldito y las pesadillas de alguien cobran vida y se sobreimponen con la realidad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *