skip to Main Content
Menú

Tortugas, vejez y literatura

LA HABITACIÓN DEL SUICIDA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Las tortugas son reptiles que pueden llegar a vivir más de 100 años.

“El truco para engañar a la muerte es transformarse, Elisa mía”, con estas palabras es como comienza el libro Aldabra, La tarturga che amava Shakespeare, de la escritora italiana Silvana Gandolfi. Esas palabras, que atrapan al lector, enmarcan la profundidad y el simbolismo de la novela, en donde la protagonista busca qué hacer con su abuela para que pueda tener una vida mejor.

Puede que invada un poco el terreno de Lorena Salcedo y su columna Pa’ Letras, pues Silvana Gandolfi es una escritora de literatura infantil. En la mayoría de sus libros explora dentro de la fantasía conceptos como la muerte, el tiempo y la frugalidad de la vida, temas que no sólo están presentes en Aldabra, La tarturga che amava Shakespeare, sino también en Pasta di Drago o L’isola del tempo perso.

El libro lo leí hace algunos años, tenía alrededor de 18, pero la frase inicial y la idea de que una mujer de 80 años se transformara en una tortuga gigante, capaz de vivir 200 años, para escapar de la muerte me pareció bastante interesante.

14264

Silvana Gandolfi nacida en Roma, Italia, 1940. 

El libro va más allá de jugar con la idea de transformase en un animal sino que aborda la dificultad generacional entre las familias, la cual puede llevar al distanciamiento de sus miembros, como la relación entre la madre de Elisa, la protagonista y la abuela. Pero lo más interesantes es que habla de la degeneración del ser humano causada por la edad, la pérdida de la consciencia, de movilidad, los problemas de salud y los estigmas sociales que califican al viejo como un loco y necio.

La abuela antes de llegar a ser una tortuga, pasa por un proceso de transformación que recuerda a la vejez, se vuele más lenta al caminar, tiene respiración trabajosa y su voz comienza a tornarse inaudible por la dificultad de hablar.

No obstante, la abuela le dice a Elisa:

Yo soy feliz así, te lo he dicho, los médicos me espantan. Quieren que todo sea como ellos dicen, tiene un modo de decirte esto es normal y esto no que no me gusta

La abuela reclama para sí un modo de vivir que le parece extraño a la nieta, pero ella entiende y busca llevar a su abuela a Aldabra, para que viva con otras tortugas.

La humanidad de la abuela no se pierde con la transformación, las continuas referencias a Otelo de Shakespeare muestran que ella aún es humana y por tanto se debe de aceptar su modo de vida. Elisa  lo va entendiendo conforme habla con ella y más tarde su madre aceptaría la transformación y retiraría el estigma de la locura que tenía sobre la abuela.

La literatura infantil oculta temas profundos en la fantasía, temas cercanos a nuestra vida que hacen reflexionar incluso a los adultos que los leen.

Alex Sánchez

Apasionado de los libros, negador de la realidad, viajero sin rumbo, periodista en formación.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *